jueves, 28 de noviembre de 2013

Señores del PP, señores del PSOE… recojan sus cosas, están despedidos.

Señores del PP, señores del PSOE… recojan sus cosas, están despedidos.

A día de hoy ya podríamos levantar catedrales si recopilásemos todas las críticas que se han dicho y escrito acerca de nuestro actual gobierno. No obstante nos encontramos con la necesidad de seguir edificando en este terreno, a causa de lo que la élite del poder nos ofrece a diario..

            Seguramente alguna familia sin trabajo y desahuciada dirá que ninguno de sus miembros votó al Partido Popular en las elecciones y sin embargo ellos son una víctima del sistema impuesto por la derecha. Por otro lado están todos aquellos que, sin dudarlo, votaron a dicho partido y ahora se quejan de la mala actuación de estos porque no tienen empleo, porque están saliendo delincuentes a la calle de manera legal o porque se encuentran en una situación idéntica a la primera familia que mencioné. Estas son las dos grandes mayorías que nos encontramos en nuestra sociedad. La minoría que las complementan son aquellos que siguen creyendo que España va bien.

            Ante semejante horizonte podríamos decir que la causa de estas consecuencias fue la votación que ganó el PP y que, los culpables son todos aquellos que hicieron posible esa victoria. Podemos echar la culpa a todos aquellos que votaron a Rajoy y decirles que se aguanten, que lo arreglen, o que se metan por donde les quepa esta parcela de tierra ya que estaban avisados de que el PP no traería nada bueno a la mala situación que ya atravesábamos. (Llegado a este punto y antes de continuar, me veo en la obligación de aclarar que todos los que os intentábamos persuadir para que no votaseis al PP no pretendíamos que votarais al PSOE). Pues bien, esa podría ser una solución, que los que nos metieron en esto sean los responsables de sacarnos.

            Ahora bien, aunque no había que ser muy listo en aquel entonces para ver lo que traería el Partido Popular, es cierto que nos han engañado, a todos. Porque en nuestro país no hacemos política, sino que jugamos a la política, me explico. Es como una niña que juega a las cocinitas, realmente no hace nada, pero imita de maravilla. Aquí vamos tras la sombra de las grandes potencias europeas pero no hay nadie capaz de hacer un buen puchero. Las campañas electorales se han convertido en el mayor acto de mentiras concentradas jamás representado, llevado a cabo por payasos que visten de camisa y corbata, que poseen un gran sueldo y un plan de pensiones que les permitirá jubilarse sin problemas a una edad más que temprana. Escondidos en algo a lo que llaman “los mercados” para justificar la mala situación económica, y liberando asesinos y violadores ante sus víctimas. Solventando sus deudas a costa de degradar las condiciones laborales, abaratando los despidos, privatizando pilares básicos como educación y salud…
           
Pero no nos engañemos. Como decía en mi aclaración, el Partido Socialista Obrero Español no es la solución, esto es algo que España ya ha experimentado demasiadas veces, es hora de buscar alternativas y dejar de darnos de cabezazos con la misma pared. Posiblemente la mayoría de los ciudadanos ya estén pensando en no votar al PP en las próximas elecciones, hasta ahí todo es entendible, pero es en este segundo paso donde debemos poner más atención. No hay dos caminos, hay infinidad de ellos. No es todo Derecha o Izquierda. Es más, una mala oposición, como la que está llevando a cabo el descabezado Partido Socialista, contribuye, sin lugar a dudas, a que el partido gobernante pueda hacer lo que quiera y sin dar explicaciones, ya que no hay nadie que le pise los talones.

            Así pues no creo que la culpa sea la elección de la ciudadanía, mas bien diría que ningún país tiene a los líderes que se merece. Concretando, en el caso de España, creo que ya es momento de que demos un buen susto a los de arriba y les demostremos que ellos son nuestros empleados.



Jacob G.

No hay comentarios:

Publicar un comentario