Señores
del PP, señores del PSOE… recojan sus cosas, están despedidos.
A día de hoy ya podríamos
levantar catedrales si recopilásemos todas las críticas que se han dicho y
escrito acerca de nuestro actual gobierno. No obstante nos encontramos con la
necesidad de seguir edificando en este terreno, a causa de lo que la élite del
poder nos ofrece a diario..
Seguramente
alguna familia sin trabajo y desahuciada dirá que ninguno de sus miembros votó
al Partido Popular en las elecciones y sin embargo ellos son una víctima del
sistema impuesto por la derecha. Por otro lado están todos aquellos que, sin
dudarlo, votaron a dicho partido y ahora se quejan de la mala actuación de
estos porque no tienen empleo, porque están saliendo delincuentes a la calle de
manera legal o porque se encuentran en una situación idéntica a la primera familia
que mencioné. Estas son las dos grandes mayorías que nos encontramos en nuestra
sociedad. La minoría que las complementan son aquellos que siguen creyendo que
España va bien.
Ante
semejante horizonte podríamos decir que la causa de estas consecuencias fue la
votación que ganó el PP y que, los culpables son todos aquellos que hicieron
posible esa victoria. Podemos echar la culpa a todos aquellos que votaron a
Rajoy y decirles que se aguanten, que lo arreglen, o que se metan por donde les
quepa esta parcela de tierra ya que estaban avisados de que el PP no traería
nada bueno a la mala situación que ya atravesábamos. (Llegado a este punto y
antes de continuar, me veo en la obligación de aclarar que todos los que os
intentábamos persuadir para que no votaseis al PP no pretendíamos que votarais
al PSOE). Pues bien, esa podría ser una solución, que los que nos metieron en
esto sean los responsables de sacarnos.
Ahora bien, aunque no había que ser
muy listo en aquel entonces para ver lo que traería el Partido Popular, es
cierto que nos han engañado, a todos. Porque en nuestro país no hacemos
política, sino que jugamos a la política, me explico. Es como una niña que
juega a las cocinitas, realmente no hace nada, pero imita de maravilla. Aquí
vamos tras la sombra de las grandes potencias europeas pero no hay nadie capaz
de hacer un buen puchero. Las campañas electorales se han convertido en el
mayor acto de mentiras concentradas jamás representado, llevado a cabo por
payasos que visten de camisa y corbata, que poseen un gran sueldo y un plan de
pensiones que les permitirá jubilarse sin problemas a una edad más que
temprana. Escondidos en algo a lo que llaman “los mercados” para justificar la
mala situación económica, y liberando asesinos y violadores ante sus víctimas.
Solventando sus deudas a costa de degradar las condiciones laborales,
abaratando los despidos, privatizando pilares básicos como educación y salud…
Pero no nos engañemos. Como decía
en mi aclaración, el Partido Socialista Obrero Español no es la solución, esto
es algo que España ya ha experimentado demasiadas veces, es hora de buscar
alternativas y dejar de darnos de cabezazos con la misma pared. Posiblemente la
mayoría de los ciudadanos ya estén pensando en no votar al PP en las próximas
elecciones, hasta ahí todo es entendible, pero es en este segundo paso donde
debemos poner más atención. No hay dos caminos, hay infinidad de ellos. No es
todo Derecha o Izquierda. Es más, una mala oposición, como la que está llevando
a cabo el descabezado Partido Socialista, contribuye, sin lugar a dudas, a que
el partido gobernante pueda hacer lo que quiera y sin dar explicaciones, ya que
no hay nadie que le pise los talones.
Así pues no
creo que la culpa sea la elección de la ciudadanía, mas bien diría que ningún
país tiene a los líderes que se merece. Concretando, en el caso de España, creo
que ya es momento de que demos un buen susto a los de arriba y les demostremos
que ellos son nuestros empleados.
Jacob G.
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